
Pablo González Yagüe
Si saliéramos a la calle y preguntásemos ¿qué personas le inspiran menos confianza?, estoy casi seguro que ganarían por goleada los políticos, aunque los banqueros tampoco obtendrían mala puntuación.
Yo soy de los firmemente convencidos que la clase política debe hacer un esfuerzo por mejorar su imagen (los trajes con trabilla no se si mejoran la imagen o no, lo que si pueden es mejorar la economía doméstica si no llegaran a pagarse) y trasmitir la confianza que nos piden en las campañas electorales.
¿Cómo mejorar la imagen o resultar algo creíbles?, es complicado saber como, pero puede que ayudara bastante que el ciudadano vea claramente que el político de turno está al servicio del ciudadano y no de su propio partido. Al final es el ciudadano el que pone al político….. bueno esto no es cierto, nuestro voto es el último eslabón de la cadena, previamente “el aparato” del partido ha decidido qué político irá en las listas y claro esta deuda es impagable con “el aparato”.
Por eso la regla número uno es no incomodar nunca al que te ha puesto, sumisión absoluta y agradecimiento eterno.
En política, a esto se lo denomina ser un buen militante; en la calle se denomina de otra manera mas clara, pero que no seré yo quien lo reproduzca aquí. Por eso, una vez elegido, ya domesticado y sumiso, siempre se tomarán las decisiones en conciencia, fundamentalmente en la conciencia de que lo estás haciendo muy bien y que “el aparato” te observa (esto vale igual para hombres y para mujeres, no desviar la atención, con el término).
Siempre hay ejemplos que rompen el esquema diseñado y que de verdad te hacen dar un voto de confianza al sentido común y al romanticismo en política y que ratifican mi deseo de estar al servicio del ciudadano y no del que te pone.
Todos recordamos en Laguna el famoso OJO AL TREN, pues bien, en esos momentos, los concejales del Partido Popular, contradiciendo la doctrina Cascos, se oponían a que el tren de mercancías pasara por Los Valles y se unieron con el resto de partidos defendiendo que el citado tren no arrasara nuestro pueblo.
Otro ejemplo digno de mención fue el posicionamiento de los alcaldes del Partido Popular en el tema de la N-122 (la carretera de Soria de toda la vida, la que nos lleva a Peñafiel); se diseñó un trazado que nadie se podía creer y que nos recomendaba que para ir a Peñafiel lo más lógico era darse una vuelta primero por las Islas Chafarinas y poco a poco ir acercándose al destino; como decía, los alcaldes del Partido Popular de la zona se unieron a la plataforma que se formó para evitar el despropósito, se pusieron al lado de los vecinos y en contra de quien mandaba, que era su mismo partido; hay que reconocer que lo mismo han hecho ahora los alcaldes del PSOE posicionándose frente a unos nuevos visionarios (eso sí, llenos de principios y valores) que con un incomprensible retraso, se han dado cuenta que de lo prometido nada y que es mejor que la autovía, si algún día existiera o existiese, debería conducir al paciente viajero por tierras de Albacete (ya de paso se compra unas navajas, bastante útiles para estos menesteres de la política), que no es la vuelta que se daba en Las Chafarinas, pero casi. Y mientras tanto, el resto de los mortales ajenos al politiqueo diciendo que lo lógico es que el trazado pase entre las viñas, pero parece ser que hay cuestiones técnicas, incluso psicológicas, que lo impiden. Los coches producirían estrés en la uva, que digo yo, que si a las remolachas, a la cebada o la patata no se lo produce, en fin……….
Ejemplo de lo contrario es lo que a continuación relato y que es verídico no una antología de disparates de Chiquito, en serio es real.
El pasado mes de Julio, en el pleno de nuestro ayuntamiento, sucedió lo siguiente:
MOCION PRESENTADA POR EL GRUPO MUNICIPAL MIXTO DE RECHAZO A LA PRETENSIÓN DE LA GERENCIA TERRITORIAL DE SALUD DE COBRAR UNA TASA DE APARCAMIENTO A LOS USUARIOS Y VISITAS DEL NUEVO HOSPITAL RIO HORTEGA
Por aclarar términos, la moción la presentó el concejal de Izquierda Unida, Jesús Salamanca; no deja de llamar la atención que sea denominado grupo mixto siendo el único concejal de Izquierda Unida. Consciente de mi ignorancia y de la soledad de Jesús en su concejalía, he ido corriendo para ver que significaba mixto y efectivamente, dícese del grupo formado por varios elementos que se mezclan para formar otro, y claro, imagino que es que aquí sumen a Jesús su condición de concejal a la de tabernero y empedernido aficionado del Barcelona como si fueran tres y así formar grupo y mixto, claro ¿?.
Pues bien, la moción, que en definitiva es una propuesta que se presenta al resto de grupos para que la secunden y se suele utilizar para pedir o instar a alguien a que mejore o cambie algo, se presentó en el registro del ayuntamiento con mas de DIEZ días de antelación a la celebración del pleno y en ella se solicitaban cosas tan subversivas como las siguientes:
1º El pleno del Ayuntamiento de Laguna de Duero muestra su disconformidad con el cobro por parte de la Gerencia Regional de Salud de una tasa de aparcamiento a los usuarios del nuevo Hospital Rio Hortera.
2º Que se aceleren todo lo posible las gestiones para conseguir un transporte público eficiente entre Laguna y el nuevo Hospital.
Estos dos puntos eran lo mas subversivo de la moción.
¿Qué pasó?, pues que el portavoz del Partido Popular tomó la palabra para solicitar que no se declarara de urgencia; esto quiere decir que si no se declara de urgencia no se puede debatir; han leído bien, el portavoz del Partido Popular, no el señor Alcalde, que no deja de sorprender. Su argumentación: algo así como que este ayuntamiento no es competente en temas de sanidad y que no es quien para decir a la gerencia regional como gestionar ……¿¿¿¿????
Relean de nuevo que no tiene desperdicio, DIEZ días antes se presentó la moción y la declararon no urgente, por lo tanto ni se debatió, ni se votó. No se permitió defender la posibilidad de solicitar que los vecinos de Laguna no tengan que pagar por ir al hospital, no por ir de compras, al cine o a un centro comercial, por ir al hospital, que deben pensar que es una nueva forma de diversión y entretenimiento, de lo más chic vamos.
Hay pocas cosas tan mezquinas en política como el pecado de la soberbia; el hacer valer MI mayoría para anular el derecho a debate que todo el mundo tiene, pero se hizo. ¿Por qué?.
Por la importancia del “aparato”, ¿ya lo habían olvidado?, te ha hecho cabeza de lista y además diputado provincial y claro le debes agradecimiento y sumisión eterna. Total, por pagar por aparcar no se ha muerto nadie y entre agradar al que te pone o al vecino, pues no hay color; total, el vecino, como mucho, puede votar.
Pero ¿ y el IL del Sr.Alcalde qué pinta en eso? ¿Por qué acepta también la teoría del aparato?. He visto en más de una ocasión al Sr.Alcalde no sumarse a mociones de marcado carácter político presentadas por sus socios de gobierno, defendiendo así la independencia de su grupo, pero parece ser que las cosas han cambiado y de qué manera además.
Pero el ridículo no tardó en aparecer y, dos meses después, la Diputación provincial aprobó una moción similar secundada por todos los partidos políticos, incluido el Partido Popular y por tanto por el diputado Luis Mariano Minguela, el mismo que no lo consideraba urgente en Laguna y mantenía que el ayuntamiento no era competente; de repente, eso sí ,siguiendo la consigna del “aparato”, se dio cuenta tras una aparición divina (del “aparato”, supongo), que la Diputación sí era competente y además, que por qué no debatirlo.
Queda lo mejor; el día 29 de Septiembre el Ayuntamiento de Laguna de Duero aprobó una moción bajo el siguiente epígrafe: INSTANDO A LA GRATUIDAD EN EL APARCAMIENTO DEL NUEVO HOSPITAL RIO HORTEGA DE VALLADOLID.
Esta si fue declarada de urgencia, faltaría más, y secundada por todos los grupos políticos, sí, todos.
Por más esfuerzos que he hecho, no he conseguido encontrar legislación modificada en los dos últimos meses que pueda demostrar que en ese periodo de tiempo los Ayuntamientos hayan pasado a ser competentes en materia de sanidad, créanse que he consultado hasta El Jueves
Después de esta batalla aquí contada, ¿ piensa alguien que no primaron los intereses partidistas, “el aparato”, sobre los intereses de los vecinos? ¿Sabe alguien qué pasó por la cabeza del Sr. Minguela, para tan sorprendente transformación? ¿Es distinto el bio clima que se disfruta en Diputación al que se disfruta en Laguna de Duero y es esta la causa de tan sorprendente cambio en tan corto espacio de tiempo?
Cuando pregunten a sus vecinos, no les extrañe que no se fíen de los políticos, con actitudes soberbias con el debate, sumisas con “el aparato” y de espaldas a los vecinos como las anteriormente descritas.
Sólo hay algo peor que anteponer los intereses partidistas al de los vecinos: es anteponer los intereses personales o de particulares al de los vecinos y quizá en nada de tiempo podamos ver cómo se puede llegar a eso también, con extrañas transformaciones de las que nadie esta libre, ni de derechas ni de izquierdas (perdón creo que ahora es, ni de conservadores ni progresistas) y sino, al tiempo, al tiempo